Identificando y Previniendo el Golpe de Calor en Personas Mayores

En época de verano y con la previsión del aumento de las temperaturas las personas mayores y con ciertas patologías son las que corren más riesgo de sufrir un golpe de calor. Esto se debe a que responden peor a las altas temperaturas.

Los golpes de calor en personas mayores se pueden agravar si además la persona sufre otras enfermedades como sobrepeso, enfermedades crónicas o si toman medicación.

En esta entrada de contamos todo lo que tienes que saber acerca de los golpes de calor en personas mayores, por qué se producen, cuáles son los síntomas, cómo evitarlos y tratarlos.

Entendiendo el golpe de calor en personas mayores

Las personas mayores tienen mayor facilidad para sufrir golpes de calor. Conforme van pasando los años el sistema nervioso central se va debilitando y esto perjudica a la hora de afrontar un golpe de calor. Por ejemplo, en el caso de los niños el sistema nervioso central no está desarrollado, pero en el caso de los adultos mayores empieza a deteriorarse, lo que hace que su organismo no sea tan capaz de afrontar esos cambios de temperatura.

Cuando la temperatura exterior aumenta es necesario que la pérdida de líquido que se genera en el organismo debido a este incremento de la temperatura, se reemplace de forma adecuada. Si esto no ocurre, el cuerpo empieza a deshidratarse.

Añadido a esto, es necesario saber que la sensación de sed de las personas mayores suele ser menor, por lo que muchas veces olvidan beber líquidos e hidratarse correctamente. Por todo ello, las personas mayores tienen un mayor riesgo de deshidratarse y que esta lleve a un golpe de calor. Más acerca de la deshidratación en ancianos, síntomas y tratamientos.

¿Qué es un golpe de calor?

Un golpe de calor es una elevación de la temperatura corporal de forma incontrolada, producida por un fallo en la termorregulación del organismo. En los golpes de calor, la persona que lo padece presenta fiebre, alteración del nivel de conciencia, piel seca y caliente…además, puede llegar al coma si no se trata de manera rápida y efectiva.

Durante el verano, cuando las temperaturas son más elevadas, se suelen producir golpes de calor pasivos, debido al aumento de la temperatura externa al cuerpo.

Otro tipo de golpe de calor es el activo, que se produce cuando la persona realiza ejercicio físico, por ejemplo. Si este ejercicio físico se realiza en condiciones donde la humedad es alta, se puede producir un golpe de calor.

¿Cómo afecta el calor a las personas mayores?

Las personas mayores, junto con los niños, son el conjunto de población al que más afecta el calor y la subida de las temperaturas.

La persona mayor empieza a sentir calor, desciende su tensión arterial, siente debilidad e incluso calambres musculares. Además, su piel empezará a cambiar se volverá a seca y enrojecida, y su temperatura corporal podrá superar los 40º.

De forma más severa la deshidratación que produce el calor en las personas mayores puede llegar a una situación de shock en la que pueda producirse un fallo multiorgánico, convulsiones e incluso el coma.

Identificando los síntomas de golpe de calor en personas mayores

Un golpe de calor puede presentar diferentes síntomas. La prevención y la rapidez a la hora de identificarlos es clave para que no se complique. Los síntomas comunes son temperatura corporal elevada, calambres y debilidad, mareo y dolor de cabeza. Los detallamos a continuación.

Señales de alerta temprana

Los golpes de calor en personas mayores pueden conllevar consecuencias severas, por lo que la prevención y la rapidez son claves.

Las primeras señales que podemos observar son una excesiva sensación de calor de las personas mayores, sudoración, náuseas, alta temperatura y respiración agitada. Además de dolor de cabeza, sensación de boca seca escalofríos e incluso dolores musculares en brazos, piernas o vientre.

Síntomas de golpe de calor en personas mayores

Los síntomas de golpe de calor en personas mayores son varios, entre ellos podemos encontrar:

  • La alta temperatura corporal se valora cuando es superior a 40ºC, y puede acompañarse de piel enrojecida.
  • También puede aparecer agitación, confusión o dificultad para hablar, así como irritabilidad o incluso delirios o convulsiones.
  • Uno de los síntomas que mejor se puede identificar es la sudoración. Conforme la temperatura corporal aumenta, el calor provoca que la piel se caliente y aparezca la sudoración, haciendo que la piel se muestre húmeda.
  • Además, se pueden observar alteraciones en el sistema digestivo, como náuseas y vómitos, dolor de estómago o molestias.
  • La respiración se verá así mismo afectada, siendo rápida y superficial, con dificultad para realizar respiraciones profundas, acompañándose de ritmo cardíaco acelerado y pulso aumentado. Estos síntomas pueden acompañar dolor de cabeza o sensación de palpitación.

Complicaciones graves en ancianos debido a golpes de calor

Un golpe de calor en las personas mayores puede producir complicaciones de diferentes grados de gravedad. Dicha gravedad irá en aumento conforme más tardemos en identificar los síntomas del golpe de calor en las personas mayores y en tratarlos.

Cuando una persona mayor sufre un golpe de calor, su cuerpo puede deshidratarse fácilmente debido a la sudoración excesiva y las náuseas o vómitos, complicando la recuperación.

Si la temperatura corporal no baja rápido, algunos órganos vitales pueden hincharse y verse dañados. Estos daños podrían ser permanentes e incluso desencadenar un fallo multiorgánico.

Es decir, que si la deshidratación aparece y no se trata de forma rápida puede concluir en un shock, convulsiones e incluso el coma.

La complicación más grave de un golpe de calor en personas mayores es la muerte, si no se trata de manera rápida y adecuada.

¿Por qué es más intensa la sensación de calor en ancianos?

El sistema nervioso central se va deteriorando conforme van pasando los años, este aspecto es muy importante a la hora de afrontar las altas temperaturas externas.

Los termoreceptores no funcionan de la misma manera frente al calor si nuestro sistema nervioso está más deteriorado. Por eso, la sensación de calor en ancianos es mayor.

Las personas mayores se ven mayormente afectadas por el calor debido a este deterioro, aunque también pueden entrar en juego otros factores como la falta de sensación de sed, la ingesta de ciertos medicamentos, entre otros.

Prevención del golpe de calor en personas mayores

Como hemos comentado, la prevención es la mejor herramienta para tratar un golpe de calor en personas mayores.

Medidas preventivas para la prevención del golpe de calor en personas mayores

Te dejamos algunas medidas preventivas para evitar sufrir un golpe de calor en personas mayores.

Beber mucho líquido

El cuerpo debe estar siempre bien hidratado, lo que ayuda a mantener una óptima temperatura corporal. Además, se aconseja tomar zumos de fruta, aunque no tengamos sensación de sed y evitar tomar bebidas alcohólicas o azucaradas.

Usar ropa holgada

Durante los meses de más calor siempre es aconsejable usar ropa ligera, que no sea ceñida. Generalmente el algodón es la tela que ofrece mayor ligereza. Se aconseja también que las prendas sean de colores claros.

Proteger la piel

La piel es el órgano del cuerpo más grande y debemos mantenerlo protegido de las quemaduras del sol. Utilizar sombrero, gafas de sol, protector solar…ayudará a prevenir que la temperatura corporal suba y evitará un golpe de calor.

Vigilar la medicación

Ciertos medicamentos afectan a la capacidad del cuerpo de permanecer correctamente hidratado.

Promover la climatización

Permanecer en sitios bien climatizados es básico para evitar el golpe de calor. El aire acondicionado ayuda a que las personas que no están acostumbradas a las altas temperaturas o que les afecta más el calor puedan aclimatarse. Pero cuidado con la temperatura; deberemos ajustarla para una temperatura confort que vaya generalmente entre los 24 y 26 grados para evitar resfriados.

Cuidad con la actividad en las horas de más calor

No es recomendable salir a pasear ni hacer ejercicio físico en la calle en las horas centrales de calor en días calurosos. Mejor hacer estas actividades a primera o última hora del día, cuando el calor es menor y la temperatura baja.

No permanecer en el interior de vehículos

Clave en la prevención del golpe de calor en personas mayores es la evitación de permanecer en un vehículo que está estacionado en la calle o cerrado. Son espacios muy pequeños que durante muchas horas pueden estar expuestos al calor.

Cómo actuar ante la sospecha de un golpe de calor

Si tenemos la sospecha de estar presenciando un golpe de calor en personas mayores debemos saber que el tratamiento en el hogar en ocasiones no es suficiente. Lo ideal es buscar ayuda médica, pero mientras esta llega podemos empezar a tomar medidas.

Mientras esperamos a que llegue la ayuda no es aconsejable beber ningún líquido. Lo que sí es recomendable es intentar bajar la temperatura corporal para así proteger a la persona mayor ante el golpe de calor.

Para ello, lo primero es permanecer a la sombra o incluso en algún lugar donde haya aire acondicionado. Si va paseando por la calle puede entrar en alguna tienda donde haya aire acondicionado y pedir aquí ayuda.

Si la persona mayor con golpe de calor está en casa, uno de los remedios caseros más utilizados es el uso de sábanas húmedas. Deberemos mojar las sábanas con agua fría, cubrir a la persona con estas sábanas y colocarla frente a un ventilador. También podremos colocar paños húmedos en nuca, muñecas, frente…

También se puede dar una ducha fría o un baño, siempre que la persona sea capaz de mantenerse estable y no sienta mareos. De lo contrario, es más aconsejable utilizar paños húmedos para evitar una posible caída. foto ducha

Una vez que llega la ayuda médica ellos evaluarán la situación y te recomendarán si es necesario o no acudir a un centro médico.

Después del golpe de calor lo importante sigue siendo la prevención. Se recomienda como siempre beber mucha agua para poder reponer las sales que ha perdido el organismo, evitando tomar bebidas azucaradas o con alcohol.

Conclusión: golpe de calor en ancianos, un riego que podemos prevenir

Como hemos comentado, las personas mayores tienen más riesgo de sufrir golpes de calor debido a su deterioro del sistema nervioso central, la falta de sensación de sed, la medicación, entre otros.

Conociendo sus causas, sabemos que el mejor tratamiento para un golpe de calor es la prevención.

La hidratación constante y la supervisión especialmente durante las épocas más calurosas son clave.

Recuerda; las consecuencias de un golpe de calor pueden ser críticas y conllevar efectos secundarios a largo plazo o para siempre. Las medidas preventivas a aplicar ante un golpe de calor son sencillas de integrar en el día a día y ayudan a preservar la salud de las personas mayores.

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