Síntomas y tratamientos para la deshidratación en ancianos

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Cuando hablamos de deshidratación en personas mayores la asociamos directamente con el consumo de agua, y no vamos mal encaminados. El agua es uno de los pilares de la pirámide alimentaria. Normalmente deberemos consumir 2 litros de agua al día.

Conforme nos hacemos más mayores, la percepción de la sed es menor, por lo que se recomienda prestar máxima atención al consumo de agua o alimentos ricos en agua, para vitar la deshidratación.

Además de esta alteración en la percepción, nos encontramos con patologías como el deterioro cognitivo, Enfermedad de Alzheimer o Parkinson… que presentan olvidos a la hora de tomar agua o hidratarse correctamente. Hay que tener en cuenta que, en ciertas situaciones, como durante el verano o con personas que toman medicación diurética, debemos prestar especial atención a la deshidratación de los ancianos.

Los síntomas de deshidratación en personas mayores son concretos, y te los explicamos a continuación, así como las causas y los tratamientos más comunes.

Síntomas de la deshidratación en ancianos

Los síntomas de la deshidratación en personas mayores están relacionados con la falta directa de agua en el organismo, y son:

Fatiga

Los ancianos deshidratados pueden ver disminuida su tensión, lo que hace que se sientan cansados, fatigados o desganados.

Cefalea

Es como se conoce al dolor de cabeza, la falta de agua en el organismo afecta al flujo de oxígeno y en consecuencia a la sangre que llega al cerebro, produciendo dolor de cabeza.

Calambres musculares

La falta de agua en el organismo produce la disminución de los electrolitos en sangre, lo que provoca estos calambres.

Falta de saliva

La persona mayor tendrá más sed de lo normal, al no producirse saliva. Además se podrá observar dificultad a la hora de hablar o tragar.

Algunos estudios científicos relacionan la deshidratación con síntomas menos comunes, como los ojos hundidos. Esto se debe a que, al disminuir la tensión ocular, la piel además pierde elasticidad y provoca ese hundimiento de ojos.

Signos de deshidratación en ancianos

Para ser rápidos a la hora de identificar la deshidratación en personas mayores debemos tener en cuenta los siguientes signos:

Piel

La persona anciana con deshidratación tendrá una piel seca, sin elasticidad, incluso con heridas o grietas.

Micción

Puede verse afectada la micción en diferentes aspectos. Puede disminuir la cantidad de micciones diarias. Además, la orina podrá cambiar el color, en la deshidratación en personas mayores se verá más oscura y concentrada.

Deposiciones

Al estar deshidratados la falta de agua produce estreñimiento. Además, se pueden observar otros signos relacionados con el estreñimiento: como dolor abdominal, hinchazón, falta de apetito…

Tensión arterial

La deshidratación en personas mayores también se ve reflejada en la tensión arterial siendo baja para los valores normales que tenga la persona.

Causas de la deshidratación en ancianos

Las causas de la deshidratación en personas mayores son variadas, pero la principal es la falta de agua en el organismo. Te explicamos a continuación varias alteraciones que pueden conllevar deshidratación en los ancianos o personas mayores:

Sed

Las personas mayores tienen menor conocimiento de la sed, se dan cuenta más tarde que tienen sed, por lo que beben menos agua, lo que genera deshidratación.

Disfagia

Las personas que tienen enfermedades relacionadas con la disfagia (alteración en la deglución o dificultad al tragar) son más propicias a sufrir deshidratación. Las personas con disfagia no pueden beber agua como tal, sino que esta debe estar alterada con espesantes. Esto, en ocasiones, genera rechazo por parte de la persona, quien termina reduciendo su consumo de agua diario.

Medicamentos

Ciertos medicamentos pueden ser los causantes directos de la deshidratación en ancianos. Como por ejemplo medicamentos diuréticos, sedantes, antihistamínicos…

Incomodidad

En muchas ocasiones la presencia de incontinencia urinaria está relacionada con la toma de hidratantes. La persona con incontinencia, por evitar levantarse entre noche, o proceder al cambio de pañal…, deja de consumir agua de manera recurrente para evitar el momento del desplazamiento al baño, levantarse de la cama… sin saber que la falta de agua en el organismo puede producir deshidratación.

Factores externo

El calor, el verano o el ejercicio físico afectan directamente a la persona y a su hidratación.

 Factores internoscausas-deshidratacion-ancianos

Situaciones concretas que conlleven vómitos, diarrea, fiebre, toma de laxantes o enemas, quemaduras, sudar en exceso… pueden producir deshidratación en personas mayores.

 Inmovilidad

Las personas mayores que presentan algún tipo de inmovilidad, tienen dependencia o discapacidad, tienen más riesgo de sufrir deshidratación, ya que las barreras físicas en muchas ocasiones impiden el acceso fácil a la hidratación.

Consecuencias de la deshidratación en ancianos

sintomas-deshidratacion-ancianosLa deshidratación en personas mayores conlleva una serie de consecuencias como son el dolor de cabeza, la fatiga, sequedad en la boca, fiebre, estreñimiento, hipotensión (tensión arterial baja), deterioro del rendimiento cognitivo

Todas estas consecuencias alteran la funcionalidad de la persona mayor, afectando a la marcha, y en consecuencia aumentando el riesgo de caídas, disminuyendo el equilibrio y la coordinación.

Complicaciones de la deshidratación en el anciano

Cuando la deshidratación no se trata correcta y rápidamente, pueden aparecer complicaciones severas, dependiendo muchos factores. Algunas de estas complicaciones pueden ser:

Problemas renales:

La deshidratación en personas mayores de manera prolongada o severa puede producir infecciones en el tracto urinario, cálculos renales o incluso insuficiencia renal.

Convulsiones:

Se pueden producir contracciones de los músculos involuntarias, debido a la falta de electrolitos. Incluso se pueden producir pérdidas de conciencia cuando se produce deshidratación en personas mayores.

Choque hipovolémico:

Puede producirse como consecuencia de la pérdida de líquidos del cuerpo derivadas de la deshidratación, diarrea o vómitos. Se produce cuando no llega suficiente sangre al corazón para que pueda bombearla.

Fallecimiento:

En casos muy extremos, la deshidratación en ancianos y sus consecuencias graves pueden producir el fallecimiento de la persona.

Tratamiento de la deshidratación en ancianos

No existe un tratamiento mejor para la deshidratación en personas mayores que la creación o sustitución de líquido y electrolitos que se han perdido con la deshidratación.

El tratamiento depende de la edad de la persona, el nivel de deshidratación y la causa. Si se sabe el causante concreto que ha generado esta deshidratación en la persona mayor, deberá tratarse directamente, así se mejorará la hidratación secundariamente.

En muchos casos donde la deshidratación en personas mayores es leve o moderada (sin ser de gravedad), se suele solucionar bebiendo más agua u otros líquidos.

En el caso de deshidratación en personas mayores de gravedad, se requiere recibir tratamiento médico. Seguramente sea necesario la administración por vía intravenosa de líquidos para reponer los perdidos durante la deshidratación.

La deshidratación se clasifica según el volumen de agua perdida y según los niveles de sodio, es: hipotónica (si el sodio es menor de 130 mEq/L), isotónica (sodio entre 130-150 mEq/L) e hipertónica (sodio mayor de 150 mEq/L.). El tratamiento en fases agudas de deshidratación requiere regular los niveles de sodio en el organismo. Si quieres saber más acerca de alimentos que contengan sodio, haz click aquí y visita nuestro artículo acerca de cómo tratar la falta de sodio.

Alimentos que combaten la deshidratación en personas mayores:

Bebidas, aparte del agua, como zumos de fruta puros o bebidas que contengan sodio y potasio.

Frutas como la sandía o la naranja y verduras como la lechuga, la espinaca o el tomate.gelatina-hidratacion-ancianos

También tienen gran cantidad de agua (entorno al 70-90%) alimentos como el yogur, la merluza o un huevo cocido.

Gelatina para la hidratación de ancianos:

 La gelatina puede ser un buen aliado a la hora de hidratar a las personas mayores que hayan sufrido deshidratación, pero es importante saber que la gelatina contiene un porcentaje de agua muy reducido en comparación con otros alimentos (entorno al 8%), y suele contener azúcar o edulcorantes.

Para conseguir una textura similar a la gelatina, podemos utilizar gelificantes o texturizantes que no modifican el sabor de los alimentos, pero sí la consistencia de los mismos. Podemos utilizarlos en zumos de frutas, limonada, infusiones… generando así una textura idónea para personas con dificultades en la deglución (disfagia).

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